{"id":6515,"date":"2016-03-24T19:00:38","date_gmt":"2016-03-24T22:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/spw.fw2web.com.br\/es\/2016\/03\/24\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/"},"modified":"2024-02-16T14:27:01","modified_gmt":"2024-02-16T17:27:01","slug":"reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/","title":{"rendered":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"cartouche\">\n<div class=\"surlignable\">\n<p class=\"soustitre\" style=\"text-align: right\">Cinzia Arruzza<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"surlignable\">\n<div class=\"texte entry-content\">\n<p><strong>I. Patriarcado y \/ o capitalismo: reapertura del debate<\/strong><\/p>\n<p>Es normal encontrar referencias al \u201cpatriarcado\u201d y a las \u201crelaciones patriarcales\u201d en los textos, folletos, art\u00edculos o documentos feministas. Muy a menudo el t\u00e9rmino patriarcado se utiliza para enfatizar el hecho de que la opresi\u00f3n y la desigualdad de g\u00e9nero no son un fen\u00f3meno espor\u00e1dico o excepcional. Por el contrario, se trata de cuestiones que impregnan el conjunto de la sociedad, y se reproducen fundamentalmente a trav\u00e9s de mecanismos que no se pueden explicar simplemente en el plano individual. Resumiendo, a menudo utilizamos el t\u00e9rmino patriarcado hacer hincapi\u00e9 en que la opresi\u00f3n de g\u00e9nero es un fen\u00f3meno con cierta constancia y de car\u00e1cter social, y no s\u00f3lo interpersonal. Sin embargo, las cosas se complican un poco si intenta ir a ver lo que quiere decir exactamente \u201cpatriarcado\u201d o \u201csistema patriarcal\u201d. Es a\u00fan m\u00e1s complicado si se da un paso m\u00e1s y nos preguntamos qu\u00e9 tiene que ver el capitalismo con el patriarcado y c\u00f3mo se relacionan entre s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>La pregunta<\/strong><\/p>\n<p>Durante un breve per\u00edodo, a partir de la d\u00e9cada de 1970 hasta mediados de 1980, la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n estructural entre el patriarcado y el capitalismo fue objeto de un acalorado debate entre las corrientes te\u00f3ricas y activistas pertenecientes al feminismo materialista franc\u00e9s y al feminismo marxista. Las preguntas fundamentales que se plantearon giraban en torno a dos ejes: 1) \u00bfEl patriarcado es un sistema aut\u00f3nomo respecto al capitalismo? 2) \u00bfEs correcto utilizar el t\u00e9rmino \u201cpatriarcado\u201d para designar a la opresi\u00f3n de g\u00e9nero y la desigualdad?<\/p>\n<p>A pesar de que en el curso de este debate se produjeron escritos de notable inter\u00e9s, progresivamente fue pasando de moda junto a medida que perd\u00edan popularidad las cr\u00edticas al capitalismo y se entraban en auge corrientes feministas que, o bien no entraron en discusi\u00f3n con el horizonte liberal, o bien esencializaban y deshistorizaban el g\u00e9nero, esquivando la cuesti\u00f3n de clase y del capitalismo en favor de elaboraciones conceptuales \u2013que se mostraron muy fruct\u00edferas \u2014 en t\u00e9rminos de deconstrucci\u00f3n del g\u00e9nero (la teor\u00eda queer de los a\u00f1os noventa, particularmente).<\/p>\n<p>Obviamente, pasar de moda no significa desaparecer. En la \u00faltima d\u00e9cada, varios te\u00f3ricos feministas han seguido trabajando en estas cuestiones, a menudo a costa de parecer fuera de contacto con los nuevos tiempos, vestigios de un pasado tedioso, restos molestos de una guerra del pasado tolerados con cierto fastidio. Y tal vez ten\u00edan raz\u00f3n. Junto con la crisis econ\u00f3mica y social tambi\u00e9n estamos viendo un retorno parcial, pero significativo, de la atenci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n estructural entre el g\u00e9nero y la opresi\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Durante estos \u00faltimos a\u00f1os, no han faltado los an\u00e1lisis emp\u00edricos o descripciones de fen\u00f3menos o preguntas espec\u00edficas, sin duda, como la feminizaci\u00f3n del trabajo; el impacto de las pol\u00edticas neoliberales en las condiciones de vida y laborales de las mujeres; la intersecci\u00f3n de g\u00e9nero, racial, y la opresi\u00f3n de clase; o la relaci\u00f3n entre las diferentes construcciones de la identidad sexual el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n capitalista. Sin embargo, una cosa es \u201cdescribir\u201d un fen\u00f3meno o un grupo de fen\u00f3menos sociales, donde la relaci\u00f3n entre el capitalismo y el g\u00e9nero opresi\u00f3n es m\u00e1s o menos evidente, y otra cosa es ofrecer una explicaci\u00f3n te\u00f3rica de porqu\u00e9 se produce, en general, esta relaci\u00f3n entre capitalismo y opresi\u00f3n de g\u00e9nero de una forma menos difusa es decir, \u00bfcu\u00e1l es el principio organizador de esta relaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Por razones de brevedad y claridad, tratar\u00e9 de resumir las tesis m\u00e1s interesantes que se han propuesto sobre este tema. En los siguientes comentarios, voy a analizar y cuestionar cada una de estas tesis. Por honestidad intelectual y para evitar malentendidos, hago expl\u00edcito que mi reconstrucci\u00f3n de las posiciones en este debate no es imparcial. De hecho, mi punto de vista encajar\u00eda con el de la tercera tesis.<\/p>\n<p><strong>Hip\u00f3tesis 1: La teor\u00eda de los sistemas dobles o triples<\/strong><\/p>\n<p>Podemos resumir la versi\u00f3n original de esta tesis en los siguientes t\u00e9rminos: El g\u00e9nero y las relaciones sexuales constituyen un sistema aut\u00f3nomo que se combina con el capitalismo y da nueva forma a las relaciones de clase, sin dejar de ser al mismo tiempo, modificado por capitalismo en un proceso de interacci\u00f3n rec\u00edproca. La \u00faltima versi\u00f3n de la teor\u00eda tambi\u00e9n incluye las relaciones raciales, a las que se considera como un sistema de relaciones sociales aut\u00f3nomo en interacci\u00f3n con las relaciones de g\u00e9nero y con los de la clase. Dentro del feminismo materialista esta concepci\u00f3n suele ir acompa\u00f1ada de una consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el g\u00e9nero y la raza como dos sistemas de relaciones de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n. En general, dentro de esta hip\u00f3tesis, las relaciones de clase est\u00e1n caracterizadas esencialmente en t\u00e9rminos estrictamente econ\u00f3micos: es la interacci\u00f3n con el patriarcado y el sistema de dominaci\u00f3n racial que les da un car\u00e1cter que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera explotaci\u00f3n econ\u00f3mica. Una variante alternativa de esta hip\u00f3tesis, sin embargo, es la que ve en las relaciones de g\u00e9nero un sistema de relaciones culturales e ideol\u00f3gicas producto de los modos de producci\u00f3n precapitalistas y formaciones sociales independientes del capitalismo, que interviene en las relaciones capitalistas, d\u00e1ndoles una dimensi\u00f3n de g\u00e9nero . <strong> Hip\u00f3tesis 2: El capitalismo indiferente<\/strong><\/p>\n<p>La opresi\u00f3n y la desigualdad de g\u00e9nero son un remanente de los anteriores modos de producci\u00f3n y formaciones sociales, donde el patriarcado organizaba directamente la producci\u00f3n, dando como resultado una r\u00edgida divisi\u00f3n sexual del trabajo. El capitalismo en s\u00ed es indiferente a las relaciones de g\u00e9nero y podr\u00eda funcionar sin la opresi\u00f3n de g\u00e9nero hasta tal punto que el capitalismo ha disuelto el patriarcado en los pa\u00edses capitalistas avanzados y ha reestructurado radicalmente las relaciones familiares. En pocas palabras, el capitalismo tiene una relaci\u00f3n meramente instrumental con la desigualdad de g\u00e9nero: lo refuerza dondequiera que pueda serle \u00fatil y lo mina donde constituye un obst\u00e1culo. Esta posici\u00f3n tiene multitud de variantes. Oscila entre los que sostienen que, dentro del capitalismo, las mujeres han experimentado una emancipaci\u00f3n sin precedentes en tipos de sociedad y que esto demuestra que el capitalismo no es un obst\u00e1culo estructural para la liberaci\u00f3n de la mujer, al tiempo que sostiene que debe distinguirse con precisi\u00f3n el plano l\u00f3gico del plano hist\u00f3rico. Desde un punto de vista l\u00f3gico, el capitalismo podr\u00eda prescindir f\u00e1cilmente de la desigualdad de g\u00e9nero, pero si pasamos del experimento mental a la realidad hist\u00f3rica, las cosas no suceden del mismo modo.<\/p>\n<p><strong>Hip\u00f3tesis 3: La teor\u00eda unitaria<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo con esta hip\u00f3tesis, en los pa\u00edses capitalistas no existe un sistema patriarcal aut\u00f3nomo del capitalismo. Otra cosa es que continuen existiendo relaciones patriarcales pero no constituyen un sistema en s\u00ed mismo. Negar que el patriarcado no exista como sistema en los pa\u00edses capitalista no es negar la existencia de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero, una opresi\u00f3n que impregna las relaciones sociales e interpersonales en su conjunto. No se trata de reducir cualquier aspecto de esta opresi\u00f3n a una consecuencia mec\u00e1nica y directa del capitalismo o explicarlos en t\u00e9rminos puramente econ\u00f3micos. En resumen, no es de ninguna manera un enfoque reduccionista y economista, ni de subestimaci\u00f3n de la centralidad de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero. Otorga importancia a las definiciones y conceptos que se utilizan para evitar la simplificaci\u00f3n de un fen\u00f3meno inherentemente complejo. En particular, la teor\u00eda que intent\u00f3 desarrollar la teor\u00eda unitaria niega que el patriarcado actual sea un sistema con reglas de funcionamiento y perpetuaci\u00f3n aut\u00f3nomas. Al mismo tiempo, hace hincapi\u00e9 en la necesidad de considerar el capitalismo no como un conjunto de leyes y mecanismos de car\u00e1cter meramente econ\u00f3mico, sino m\u00e1s bien como un complejo y detallado orden social, que contiene en su seno las relaciones de explotaci\u00f3n, dominaci\u00f3n y alienaci\u00f3n. Desde este punto de vista, la tarea consiste en comprender c\u00f3mo la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n capitalista produce, reproduce, transforma, renueva y mantiene las relaciones jer\u00e1rquicas y de la opresi\u00f3n, sin entender este mecanismo en t\u00e9rminos estrictamente econ\u00f3micos y autom\u00e1ticos.<\/p>\n<p><strong>II. \u00bfUno, dos, o tres sistemas?<\/strong><\/p>\n<p>En 1970, Christine Delphy, escribi\u00f3 un breve ensayo titulado \u201cEl enemigo principal\u201d, en el que teorizaba la existencia de un modo de producci\u00f3n patriarcal, cuyas relaciones no coincidian con las del modo de producci\u00f3n capitalista, y la definici\u00f3n las amas de casa como una clase, en el sentido econ\u00f3mico del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, Heidi Hartmann public\u00f3, \u201cEl infeliz matrimonio entre marxismo y feminismo\u201d, donde sosten\u00eda la tesis de que el patriarcado y el capitalismo son dos sistemas aut\u00f3nomos pero hist\u00f3ricamente interconectados. Para Hartmann, las leyes capitalistas de acumulaci\u00f3n son sex-blind, es decir, indiferentes al sexo de la fuerza de trabajo, pero el racismo y patriarcado en el capitalismo son utilizados para la creaci\u00f3n de relaciones jer\u00e1rquicas en la divisi\u00f3n del trabajo y as\u00ed de determinar la distribuci\u00f3n de los puestos jer\u00e1rquicos y la forma espec\u00edfica en que se produce esta jerarquizaci\u00f3n. Esta tesis finalmente tom\u00f3 el nombre de \u201cteor\u00eda de los sistemas duales\u201d.<\/p>\n<p>En su libro de 1990 \u201cTeorizando el patriarcado\u201d, Sylvia Walby reformul\u00f3 la teor\u00eda de los sistemas a\u00f1adiendo un tercero, el racial, y tambi\u00e9n trat\u00f3 de entender el patriarcado como un sistema variable de relaciones sociales compuesto por seis estructuras: el modo de producci\u00f3n patriarcal, las relaciones patriarcales en el trabajo por cuenta propia y asalariado, las relaciones patriarcales en el Estado, la violencia machista, las relaciones patriarcales en la esfera de la sexualidad y las relaciones patriarcales en las instituciones culturales. Estas seis estructuras se condicionan rec\u00edprocamente entre s\u00ed sin dejar de ser aut\u00f3nomas: tambi\u00e9n pueden ser privadas o p\u00fablicas. M\u00e1s recientemente, Dani\u00e8le Kergoat ha teorizado la \u201cconsustancialidad\u201d del patriarcado, la raza y las relaciones de clase; estos son tres sistemas de relaciones basadas en la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n que se cruzan y comparten la misma sustancia (explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n) al tiempo que son distinguibles entre s\u00ed, a semejanza de las tres personas de la Trinidad cristiana.<\/p>\n<p>Este breve estudio de autoras y textos es s\u00f3lo un ejemplo de las diferentes formas en que se ha teorizado la intersecci\u00f3n del sistema patriarcal y el sistema capitalista, y las formas en que un sistema se distingue del otro. Hay otros, tambi\u00e9n, pero por razones de espacio me veo obligada a limitar mi an\u00e1lisis a estos ejemplos, que est\u00e1n entre los m\u00e1s claros sin dejar de ser los m\u00e1s sistem\u00e1ticos y complejos. Como dec\u00eda anteriormente, la dificultad del debate radica en la definici\u00f3n de \u201cpatriarcado\u201d. No existe una definici\u00f3n uniforme, sino m\u00e1s bien un conjunto de proposiciones, algunas compatibles y otras contradictorias entre s\u00ed. No pudiendo analizar todas las propuestas de definici\u00f3n propongo de momento trabajar con el concepto de sistema patriarcal entendido como un sistema de relaciones, tanto materiales como culturales, de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de las mujeres por los hombres. Un sistema con su propia l\u00f3gica pero permeable al cambio hist\u00f3rico y en relaci\u00f3n continua con el capitalismo.<\/p>\n<p>Antes de analizar los problemas que presenta este enfoque te\u00f3rico, es apropiado contar con una definici\u00f3n de explotaci\u00f3n y hacer algunas precisiones. Desde el punto de vista de las relaciones de clase, la explotaci\u00f3n se define como un proceso o mecanismo de expropiaci\u00f3n de un excedente producido por una clase en beneficio de otra. Esto puede suceder a trav\u00e9s de mecanismos autom\u00e1ticos tales como el salario o la expropiaci\u00f3n violenta de la mano de obra de los otros, este fue el caso de la prestaci\u00f3n personal, por el cual los se\u00f1ores feudales obligaron a los siervos a trav\u00e9s de la autoridad impuesta y la coacci\u00f3n violenta. La explotaci\u00f3n capitalista, en el sentido marxista, es una forma espec\u00edfica de explotaci\u00f3n que consiste en la extracci\u00f3n de la plusval\u00eda producida por el trabajador o trabajadora en beneficio del capitalista. En general, para poder hablar de explotaci\u00f3n capitalista, debemos dar cuenta de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, el trabajo abstracto, el tiempo de trabajo socialmente necesario, el valor y la forma salario. Incluso se puede dar cuenta de diferentes formas de explotaci\u00f3n capitalista que no incluyen la forma salario, por ejemplo, la apropiaci\u00f3n del valor producido por el trabajo esclavo en las plantaciones destinadas a la producci\u00f3n de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Obviamente, estoy dejando a un lado otras hip\u00f3tesis posteriores, como las basadas en la subsunci\u00f3n de la sociedad en su totalidad, como defienden las tradiciones obreristas, operaria y post-operaria. Afrontar esta cuesti\u00f3n y sus consecuencias para la comprensi\u00f3n de las relaciones de g\u00e9nero requerir\u00eda otro art\u00edculo. En t\u00e9rminos generales: la extracci\u00f3n de plusval\u00eda de Marx es el secreto del capital, en el sentido de que constituye el origen de la riqueza socialmente producida y sus mecanismos de distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n en el sentido de extracci\u00f3n de la plusval\u00eda no es la \u00fanica forma de explotaci\u00f3n dentro de la sociedad capitalista: simplificando, podemos decir que un empleado en un sector improductivo (en t\u00e9rminos de valor) tambi\u00e9n es explotado en el sentido de apropiaci\u00f3n de plustrabajo. Y las condiciones salariales, de vida y de trabajo del dependiente de un comercio pueden , por supuesto, ser peores que las de un trabajador de la f\u00e1brica. Adem\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 de las tendencias economicistas de debates del pasado, es importante tener en cuenta que desde un punto de vista pol\u00edtico la distinci\u00f3n entre trabajadores productivos e improductivos (en t\u00e9rminos de producci\u00f3n de valor y plusval\u00eda de producci\u00f3n) es pr\u00e1cticamente irrelevante. En sentido estricto, los mecanismos y las formas de organizaci\u00f3n y divisi\u00f3n del proceso de trabajo son mucho m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Volvamos ahora a la teor\u00eda de los sistemas duales y al problema del patriarcado.<\/p>\n<p><strong>Primer problema<\/strong><\/p>\n<p>Si definimos el patriarcado como un sistema de explotaci\u00f3n, la consecuencia l\u00f3gica es que existe un a clase explotadora y una clase explotada, o mejor dicho, una clase expropiadora y una clase expropiada. \u00bfQui\u00e9nes conforman estas clases? Las respuestas pueden ser: todas las mujeres y todos los hombres, o s\u00f3lo algunas mujeres y algunos hombres (en el ejemplo citado por Delphy, las amas de casa y los miembros masculinos adultos de sus familias). Si hablamos de patriarcado como un sistema p\u00fablico de explotaci\u00f3n, se sugiere la hip\u00f3tesis de que sea el Estado el explotador o expropiador. Las feministas operarias aplican la noci\u00f3n de explotaci\u00f3n capitalista al trabajo dom\u00e9stico, pero de acuerdo con su punto de vista, el verdadero expropiador del trabajo dom\u00e9stico es el capital, lo que implica que el patriarcado no es en realidad un sistema de explotaci\u00f3n aut\u00f3nomo.<\/p>\n<p>En el caso de la obra de Delphy, la hipotesis de que las amas de casa son una clase y sus miembros masculinos de la familia inmediata (en particular sus maridos) son la clase explotadora no est\u00e1 completamente articulada, tampoco si la llevamos a sus \u00fatlimas consecuencias. En t\u00e9rminos l\u00f3gicos, la consecuencia de su posici\u00f3n ser\u00eda que la esposa de un trabajador migrante pertenece a la misma clase social que la esposa de un capitalista como por ejemplo, Veronica Lario ex-esposa de Berlusconi: ambas producen valores de uso (en un caso, puro y simple trabajo de cuidado; en el otro la obra de \u201crepresentaci\u00f3n\u201d de un determinado estatus social, la organizaci\u00f3n de reuniones y recepciones, por ejemplo) y est\u00e1n a la vez en una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n de car\u00e1cter servil, es decir, ofreciendo su trabajo a cambio de ser sostenidas econ\u00f3micamente por parte del marido.<\/p>\n<p>En \u201cEl enemigo principal\u201d, Delphy insiste en que ser miembro de la clase patriarcal es un hecho m\u00e1s importante que ser parte de la clase capitalista. Se deducir\u00eda que la solidaridad entre la esposa de un capitalista y la esposa del trabajador migrante debe tener prioridad sobre la solidaridad de clase entre la esposa del trabajador migrante y los dem\u00e1s miembros de la clase de su marido (o, lo que es m\u00e1s optimismo que cualquier otra cosa, debe tener prioridad sobre la solidaridad de clase de la esposa del capitalista y sus amigos del club de campo). Al final, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica real de Delphy entra en contradicci\u00f3n con las consecuencias l\u00f3gicas de su teor\u00eda, lo que hace que sus l\u00edmites anal\u00edticos sean a\u00fan m\u00e1s evidentes. Por otra parte, si definimos hombres y mujeres (en una versi\u00f3n u otra), como dos clases \u2013 una de los explotadores, la otra, la de los explotados \u2013 inevitablemente llegamos a la conclusi\u00f3n de que existe un antagonismo irreconciliable entre las clases cuyos intereses est\u00e1n en contradicci\u00f3n rec\u00edproca.<\/p>\n<p>Pero, si Delphy est\u00e1 equivocada, \u00bfdebemos entonces negar que los hombres de ganancias y se aprovechan del trabajo no remunerado de las mujeres? No, porque esto ser\u00eda un error sim\u00e9trico, por desgracia cometido por muchos marxistas que han llevado este razonamiento al extremo opuesto. Es claramente mejor y m\u00e1s conveniente para cualquiera que alguien le cocine una comida caliente por la noche, o tener que fregar los platos despu\u00e9s de un largo d\u00eda de trabajo. Es muy \u201cnatural\u201d, pues, que los hombres tiendan a tratar de aferrarse a este privilegio. En resumen, no se puede negar que hay relaciones de dominaci\u00f3n y jerarqu\u00eda social basadas en el g\u00e9nero y que los hombres, incluidos los de las clases m\u00e1s bajas, se benefician de ellos.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto comporta la existencia autom\u00e1tica de un antagonismo de clase. Podr\u00edamos sin embargo, establecer la siguiente hip\u00f3tesis alternativa: en una sociedad capitalista, la privatizaci\u00f3n total o parcial del trabajo de cuidado, es decir, su concentraci\u00f3n dentro de la familia (sea cual sea el tipo de familia, e incluyendo los hogares monoparentales), la ausencia de una socializaci\u00f3n a gran escala de este trabajo de cuidado, a trav\u00e9s del Estado o de otras formas, todo esto determina la carga de trabajo que debe mantenerse dentro de la esfera privada, fuera tanto del mercado y de las instituciones. Las relaciones de opresi\u00f3n y dominaci\u00f3n de g\u00e9nero determinan el modo y la escala en la que esta carga de trabajo se distribuye, dando paso a una divisi\u00f3n desigual: las mujeres trabajan m\u00e1s, mientras que los hombres trabajan menos. Pero no hay apropiaci\u00f3n de un \u201cexcedente\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfHay evidencia de lo contrario? Hagamos un sencillo experimento mental. Un hombre no perder\u00eda nada, en t\u00e9rminos de carga de trabajo, si la distribuci\u00f3n del trabajo de cuidado fuera completamente socializada en lugar de ser realizada por su esposa. En t\u00e9rminos estructurales, no habr\u00eda intereses antag\u00f3nicos o irreconciliables. Por supuesto, esto no significa que \u00e9l sea consciente de este problema, ya que es muy posible que \u00e9l est\u00e9 tan integrado en la cultura machista que ha desarrollado alguna forma severa de narcisismo en base a una presunta superioridad masculina, lo que le lleva a oponerse de forma natural a cualquier intento de socializar el trabajo de cuidado, o la emancipaci\u00f3n de su esposa. El capitalista, por otro lado, s\u00ed tiene algo que perder en la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n; ya no se trata \u00fanicamente de sus convicciones acerca de la forma en que funciona el mundo y qu\u00e9 lugar ocupa en \u00e9l, sino tambi\u00e9n los enormes beneficios que alegremente expropia a los trabajadores.<\/p>\n<p><strong>Segundo problema<\/strong><\/p>\n<p>Quienes insisten en que las relaciones patriarcales hoy d\u00eda conforman un sistema independiente dentro de las sociedades capitalistas avanzadas debe enfrentar el espinoso problema de la determinaci\u00f3n de cu\u00e1l es su fuerza motriz: \u00bfpor qu\u00e9 este sistema se reproduce continuamente? \u00bfPor qu\u00e9 persiste? Si se trata de un sistema independiente, la raz\u00f3n debe ser interna y no externa. El capitalismo, por ejemplo, es un modo de producci\u00f3n y un sistema de relaciones sociales, cuya l\u00f3gica puede ser identificada y reconocida: seg\u00fan Marx, e trata del proceso de valorizaci\u00f3n del valor. Ciertamente, haber identificado este proceso como la fuerza o el motor del capitalismo no agota todo lo que hay que decir sobre lo que el capitalismo conlleva: esto equivaldr\u00eda a pensar que la explicaci\u00f3n de la anatom\u00eda del coraz\u00f3n y sus funciones ser\u00eda suficiente para explicar toda la anatom\u00eda del cuerpo humano. El capitalismo es un conjunto de procesos y relaciones complejas. Sin embargo, la comprensi\u00f3n de lo que su coraz\u00f3n es y c\u00f3mo funciona es una necesidad anal\u00edtica fundamental.<\/p>\n<p>Cuando las relaciones patriarcales juegan un papel directo en la organizaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n (qu\u00e9 se produce y c\u00f3mo, qui\u00e9n se apropia, c\u00f3mo se organiza la reproducci\u00f3n de estas condiciones de producci\u00f3n), la identificaci\u00f3n de la fuerza motriz del sistema patriarcal es m\u00e1s simple. Este es el caso de las sociedades agrarias donde, por ejemplo, la familia patriarcal es directamente la unidad de la producci\u00f3n de los medios de subsistencia. Sin embargo, en la sociedad capitalista la cosa se complica, ya que las relaciones patriarcales no organizan directamente la producci\u00f3n, sino que desempe\u00f1an un papel en la divisi\u00f3n del trabajo, y la familia es relegada a la esfera privada de la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ante esta pregunta, de acuerdo con Delphy u otras feministas materialistas, si seguimos viendo el patriarcado contempor\u00e1neo como un modo de producci\u00f3n espec\u00edfico o como m\u00ednimo un conjunto de relaciones de explotaci\u00f3n espec\u00edficas, tendr\u00edamos que hacer frente a todos los retos que se han indicado anteriormente o simplemente abandonar la idea de que el patriarcado es un modo de producci\u00f3n aut\u00f3nomo, al menos en el sentido convencional del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Una hip\u00f3tesis que ya se ha sugerido en el pasado es que el patriarcado es un sistema ideol\u00f3gico independiente, cuyo motor reside en el proceso de la producci\u00f3n de significados e interpretaciones del mundo. Pero aqu\u00ed, nos encontramos con otro problema: si la ideolog\u00eda es la forma en que interpretamos nuestras condiciones de existencia y nuestras relaciones con ellas, debe existir alguna relaci\u00f3n entre la ideolog\u00eda y las condiciones sociales de existencia; una relaci\u00f3n que definitivamente no es ni mec\u00e1nica, o autom\u00e1tica, ni nada que se le parezca. Ser\u00eda necesario establecer alguna conexi\u00f3n, de lo contrario correr\u00edamos el riesgo de adoptar una concepci\u00f3n fetichista y ahist\u00f3rica de la cultura y la ideolog\u00eda. Ahora bien, la idea de que el sistema patriarcal es un sistema ideol\u00f3gico que constantemente se reproduce a s\u00ed mismo, a pesar de los incre\u00edbles cambios introducidos por el capitalismo en la vida y las relaciones sociales de producci\u00f3n de estos dos \u00faltimos siglos, parece a\u00fan menos convincente. Otra hip\u00f3tesis podr\u00eda ser que el motor es psicol\u00f3gico, pero aqu\u00ed tambi\u00e9n corremos el riesgo de caer en una concepci\u00f3n fetichista y ahist\u00f3rica de la psique humana.<\/p>\n<p><strong>\u00daltimo problema<\/strong><\/p>\n<p>Admitamos por un momento que el patriarcado, las relaciones raciales, y el capitalismo son tres sistemas independientes, pero que tambi\u00e9n se cruzan y rec\u00edprocamente se refuerzan mutuamente. En este caso, la pregunta es saber el principio de organizaci\u00f3n y la l\u00f3gica de esta \u201csanta alianza\u201d. En los textos de Kergoat, por ejemplo, la definici\u00f3n de esta relaci\u00f3n en t\u00e9rminos de consustancialidad continua siendo una imagen descriptiva, que no logra explicar mucho, las causas de la intersecci\u00f3n entre estos sistemas de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n siguen siendo un misterio, como el de las tres personas en una de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p>A pesar de estos problemas, las teor\u00edas de sistemas doble o triple, en sus diferentes formas se defienden como un presupuesto impl\u00edcito en mucha de la teor\u00eda feminista contempor\u00e1nea. En mi opini\u00f3n, esto se debe a que estos parecen ser los tipos de explicaci\u00f3n m\u00e1s inmediatos e intuitivos. En otras palabras, se trata de explicaciones que reflejan c\u00f3mo se manifiesta la realidad tal como la percibimos. Es evidente que las relaciones sociales son relaciones de dominaci\u00f3n y la jerarqu\u00eda basada en el g\u00e9nero y la raza que impregnan tanto el conjunto social como la vida cotidiana. La explicaci\u00f3n m\u00e1s inmediata es que todas estas relaciones corresponden a sistemas espec\u00edficos, porque esta es la forma en que se manifiestan. Sin embargo, las explicaciones m\u00e1s intuitivas no son necesariamente las m\u00e1s correctas.<\/p>\n<p>El hecho de que el n\u00facleo de las teor\u00edas de los dos o tres sistemas no sea convincente, no quiere decir que no haya nada que aprender del feminismo materialista. Al contrario, los textos Delphy y otras feministas materialistas contienen intuiciones y propuestas de vital importancia, como la problematizaci\u00f3n del concepto del sexo o la atenci\u00f3n extrema a la interrelaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n racial y la dimensi\u00f3n de g\u00e9nero. En el debate italiano, algunos te\u00f3ricos feministas que recurren a la feminismo materialista francesa han escrito cosas de gran inter\u00e9s, por ejemplo sobre mujeres e inmigraci\u00f3n y han llevado realizado desarrollos te\u00f3ricos mucho m\u00e1s avanzados que los del feminismo de la diferencia. Estas reflexiones, por lo tanto, tomarse como un intento de discusi\u00f3n entre compa\u00f1eras de la lucha, que tienen mucho en com\u00fan, a pesar de algunas diferencias.<\/p>\n<p><strong>III. \u00bfEl culpable de todo es el capitalismo?<\/strong><\/p>\n<p>En la \u00faltima secci\u00f3n, escrib\u00ed que la concepci\u00f3n del patriarcado como un sistema independiente dentro de la sociedad capitalista es la m\u00e1s extendida, no s\u00f3lo entre las te\u00f3ricas feministas, sino tambi\u00e9n entre las activistas porque se trata, al fin y al cabo, de la intepretaci\u00f3n m\u00e1s intuitiva e inmediata de los fen\u00f3menos de opresi\u00f3n y poder basados en el g\u00e9nero que experimentamos cotidianamente. En otras palabras, se trata de una intepretaci\u00f3n que registra la realidad tal y como esta se manifiesta. Por \u201cmanifestarse\u201d no entedemos la mera apariencia o ilusi\u00f3n, en contraposici\u00f3n a una Realidad con R may\u00fascula, pero si en la apariencia que las relaciones de alienaci\u00f3n y dominio que se producen y reproducen por y en el capital tal como las experimentan las personas a causa de esta l\u00f3gica. Como Daniel Bensa\u00efd ha se\u00f1alado, la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica es ante todo, una cr\u00edtica del fetichismo econ\u00f3mico y de su ideolog\u00eda, la misma que nos condena a pensar en la sombra de capital. Esto no es una cuesti\u00f3n de \u201cfalsa conciencia\u201d, sino de un modo de la experiencia determinada por el propio capital: la fragmentaci\u00f3n de nuestra percepci\u00f3n de la realidad. Este es un discurso complejo, pero para hacernos una idea de lo que ha de entenderse por \u201cun modo de experiencia determinado por el capital,\u201d tenemos que hacer referencia, por ejemplo, a la secci\u00f3n en el primer volumen de El Capital de Marx dedicada al fetichismo de la mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Ahora bien, precisamente porque nuestra percepci\u00f3n est\u00e1 fragmentada y el conjunto de las relaciones patriarcales se experimenta y percibe (por aquellos que han desarrollado una sensibilidad de g\u00e9nero) de forma inmediata como en conformidad con la l\u00f3gica independiente y separada de la del capital, es inevitable que surjan objecciones y dudas ante la negaci\u00f3n del car\u00e1cter independendiente del patriarcado como sistema en las sociedades capitalistas.<\/p>\n<p><strong>La transformaci\u00f3n de la familia<\/strong><\/p>\n<p>La objeci\u00f3n m\u00e1s frecuente tiene que ver con la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica: \u00bfc\u00f3mo se puede afirmar que el patriarcado no es un sistema independiente cuando la opresi\u00f3n de las mujeres exist\u00eda antes de la sociedad capitalista? Decir que dentro de las relaciones de opresi\u00f3n y de poder sexistas de la sociedades capitalistas son una consecuencia necesaria del capitalismo, y que estos fen\u00f3menos no tienen su propia l\u00f3gica independiente y adecuada, no significa apoyar el argumento absurdo seg\u00fan el cual la opresi\u00f3n de g\u00e9nero se origina con el capitalismo. Estamos defendiendo una tesis diferente, referida a la especificidad del capitalismo.<\/p>\n<p>Las sociedades en las que el capitalismo ha suplantado el modo producci\u00f3n anterior se caracterizan por una transformaci\u00f3n profunda y radical de la familia. La transformaci\u00f3n de la familia es ante todo el resultado de la expropiaci\u00f3n de la tierra, o la acumulaci\u00f3n primitiva, que separaba una gran parte de la poblaci\u00f3n de sus medios de producci\u00f3n y de subsistencia (la tierra), provocando por un lado, la desintegraci\u00f3n de la familia patriarcal campesina, y por el otro un proceso de urbanizaci\u00f3n sin precedentes. El resultado fue que la familia ya no representaba la unidad de producci\u00f3n con una funci\u00f3n productiva espec\u00edfica y organizada, en general, a trav\u00e9s de las relaciones patriarcales espec\u00edficas que prevalec\u00edan en la sociedades agrarias precapitalistas.<\/p>\n<p>Este proceso se inici\u00f3 en diferentes momentos y adopt\u00f3 diversas formas en todos los pa\u00edses en los que se implantaron las relaciones sociales de producci\u00f3n capitalista. Con la separaci\u00f3n entre la familia y el lugar de producci\u00f3n, el v\u00ednculo entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n (en el sentido de la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica, generacional y social) tambi\u00e9n sufri\u00f3 una transformaci\u00f3n radical.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed est\u00e1 el quid de la cuesti\u00f3n: si bien se mantuvieron las relaciones de dominaci\u00f3n de g\u00e9nero, dejaron de ser un sistema independiente con una l\u00f3gica aut\u00f3noma, precisamente a ra\u00edz de esta transformaci\u00f3n de la familia que deja de ser una unidad de producci\u00f3n para devenir un espacio privado, separado de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y del mercado. Por otra parte, en el proceso, las relaciones de dominaci\u00f3n tambi\u00e9n sufren cambios significativos. Por ejemplo, una de estas transformaciones est\u00e1 vinculada a una relaci\u00f3n directa entre la orientaci\u00f3n sexual, identidad sexual y de g\u00e9nero (se puede consultar al respecto el trabajo de Foucault en la Historia de la sexualidad, las obras de Judith Butler, o, m\u00e1s recientemente , los escritos de Kevin Floyd y Rosemary Hennessy). Si bien es cierto que exist\u00eda la opresi\u00f3n de g\u00e9nero mucho antes del advenimiento del capitalismo, esto no quiere decir que las formas que adopta sigue siendo el mismo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Por otra parte, se podr\u00eda cuestionar la idea de que la opresi\u00f3n de g\u00e9nero es un hecho transhist\u00f3rico, una idea defendida con fuerza por no pocas feministas de la \u201csegunda ola\u201d pero que deber\u00eda ser revisada a la luz de la investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica reciente. De hecho, la opresi\u00f3n de la mujer no siempre existi\u00f3, ni se produjo en la mayor\u00eda de las sociedades no clasistas, donde la opresi\u00f3n de g\u00e9nero se introdujo \u00fanicamente con el colonialismo. Para tener una idea mejor de la relaci\u00f3n entre la relaci\u00f3n de clase y las relaciones de poder entre los g\u00e9neros, podemos tomar el ejemplo de la esclavitud en los Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>Raza y clase<\/strong><\/p>\n<p>En su libro Mujeres, raza y clase, Angela Davis destaca la forma en que la destrucci\u00f3n de la familia y todas las relaciones de parentesco entre los esclavos afroamericanos, as\u00ed como la forma espec\u00edfica de mano de obra esclava, dieron lugar a un vuelco sustancial de las relaciones de poder de g\u00e9nero entre los esclavos. Esto no quiere decir que las esclavas no se vieran sometieran a una forma espec\u00edfica de opresi\u00f3n como mujeres, todo lo contrario: la sufrieron severamente, pero en las manos de los due\u00f1os de esclavos blancos, no de sus compa\u00f1eros esclavos. En otras palabras, la persistencia y la articulaci\u00f3n de las relaciones de g\u00e9nero se vinculan de manera compleja con las condiciones sociales, las relaciones de clase,y las relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n. Una visi\u00f3n abstracta y transhist\u00f3rica de la opresi\u00f3n de la mujer imposibilita la comprensi\u00f3n de estas articulaciones y diferencias, y por lo tanto es incapaz de explicarlas.<\/p>\n<p><strong>La persistencia del modo de producci\u00f3n dom\u00e9stico<\/strong><\/p>\n<p>Como refer\u00eda anteriormente, en los pa\u00edses en los que el modo de producci\u00f3n capitalista suplant\u00f3 el anterior modo de producci\u00f3n, las relaciones de poder entre los g\u00e9nero dejaron de formar un sistema independiente debido a la transformaci\u00f3n radical que sufrieron la familia y su papel social. Esta afirmaci\u00f3n no la podemos aplicar directamente en los pa\u00edses cuyas estructuras de producci\u00f3n que no se transformaron por completo y que permanecen en la periferia de la econom\u00eda capitalista mundial. Claude Meillassoux ha documentado la persistencia de un \u201cmodo de producci\u00f3n dom\u00e9stico\u201d en muchos pa\u00edses africanos, en los que el proceso de proletarizaci\u00f3n (es decir, la separaci\u00f3n de los campesinos de la tierra) ha sido bastante limitado.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso en los lugares donde el modo de producci\u00f3n dom\u00e9stico permanece en vigente, se le somete a una intensa presi\u00f3n a causa de la integraci\u00f3n del pa\u00eds en el sistema capitalista mundial. Los efectos del colonialismo, el imperialismo, el saqueo de los recursos naturales por parte de los pa\u00edses capitalistas avanzados, las presiones objetivas de la econom\u00eda de mercado global, etc., tienen un impacto significativo en las relaciones sociales y familiares que organizan la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de bienes y a menudo exacerba la explotaci\u00f3n de las mujeres y la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p><strong>Una totalidad contradictoria<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo a los pa\u00edses capitalistas avanzados. Una objeci\u00f3n cl\u00e1sica a la tesis de que el patriarcado no constituye un sistema independiente es que el feminismo marxista es fundamentalmente reduccionista. En otras palabras, el feminismo marxista reduce la complejidad plural de la sociedad a meras leyes econ\u00f3micas sin comprender correctamente la irreductibilidad de las relaciones de poder. Esta objeci\u00f3n tendr\u00eda sentido bajo dos condiciones: la primera ser\u00eda que el capitalismo se entiendese \u00fanicamente como un proceso estrictamente econ\u00f3mico de extracci\u00f3n de plusval\u00eda y por lo tanto, como un conjunto de reglas econ\u00f3micas que determinan este proceso; la segunda ser\u00eda que el feminismo marxista entendiera las relaciones de poder como el resultado mec\u00e1nico y autom\u00e1tico del proceso de extracci\u00f3n de plusval\u00eda. La verdad es que este tipo de reduccionismo no se corresponde en absoluto a la riqueza y la complejidad del pensamiento de Marx, y menos a\u00fan a la extraordinaria sofisticaci\u00f3n de una gran parte de la tradici\u00f3n te\u00f3rica marxista.<\/p>\n<p>Como dec\u00edamos, para tratar de explicar la sociedad capitalista \u00fanicamente en t\u00e9rminos de extracci\u00f3n de plusval\u00eda es como tratar de explicar la anatom\u00eda del cuerpo humano explicando solamente c\u00f3mo funciona el coraz\u00f3n. Por el contrario, el capitalismo es una totalidad vers\u00e1til y contradictoria, en perpetuo movimiento, que contiene relaciones de explotaci\u00f3n y de alienaci\u00f3n que est\u00e1n tambi\u00e9n sometidas a un proceso de transformaci\u00f3n constante. A pesar de que Marx atribuye un car\u00e1cter aparentemente autom\u00e1tico a la valorizaci\u00f3n del valor en el primer volumen de El Capital \u2013 un proceso en el que el valor es el objeto real, mientras que los capitalistas y los individuos se reducen al papel de sostenes o soportes de una estructura \u2013 Monsieur Le Capital en realidad no existe, se trata de una categor\u00eda l\u00f3gica. No es hasta el tercer volumen de El Capital que esto se aclara. El capitalismo no es un Moloch, un dios oculto, un titiritero o una m\u00e1quina: es una totalidad viviente de las relaciones sociales, en el que las l\u00edneas que trazan las relaciones de clase demarcan e imponen restricciones que afectan a todas las dem\u00e1s formas de relaciones. Entre ellas, encontramos tambi\u00e9n las relaciones de poder relacionadas con el g\u00e9nero, la orientaci\u00f3n sexual, la raza, la nacionalidad y la religi\u00f3n, y todas ellas se ponen a servicio de la acumulaci\u00f3n de capital y su reproducci\u00f3n, pero a menudo en modalidades variables, impredecibles, y bajo formas contradictorias. <strong> \u00bfEs el capitalismo \u201cindiferente\u201d a la opresi\u00f3n de la mujer?<\/strong><\/p>\n<p>Una opini\u00f3n muy extendida entre los te\u00f3ricos marxistas es considerar la opresi\u00f3n de g\u00e9nero como innecesaria o accesoria al capitalismo. Esto no quiere decir que el capitalismo no explote o no se beneficie de las formas de desigualdad de g\u00e9nero producida por configuraciones sociales anteriores. Lo que plantea es que se trata de un aspecto contingente y una relaci\u00f3n oportunista. Desde esta perspectiva, el capitalismo realmente no depende de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero, y las mujeres han alcanzado un nivel sin precedentes de libertad y emancipaci\u00f3n en el capitalismo, en comparaci\u00f3n con otras \u00e9pocas hist\u00f3ricas. En resumen, no hay una relaci\u00f3n antag\u00f3nica entre el capitalismo y el proyecto de liberaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>Este punto de vista ha sido favorablemente acogido entre los te\u00f3ricos marxistas de diferentes escuelas de pensamiento, por lo que merece la pena analizarlo. Para ello podemos utilizar como punto de partida un art\u00edculo escrito por Ellen Meiksins Wood. En su art\u00edculo \u201cEl capitalismo y la Emancipaci\u00f3n Humana: Raza, G\u00e9nero y Democracia\u201d Wood comienza explicando las diferencias fundamentales entre el capitalismo y los modos de producci\u00f3n precapitalistas. El capitalismo no v\u00ednculos intr\u00edsecos con las identidades particulares, las desigualdades o diferencias extra-econ\u00f3micas, pol\u00edticas o jur\u00eddicas. Todo lo contrario: la extracci\u00f3n de plusval\u00eda tiene lugar en las relaciones entre individuos formalmente libres e iguales, sin diferencias en la situaci\u00f3n jur\u00eddica o pol\u00edtica. El capitalismo no tiene una disposici\u00f3n estructural que cree desigualdades de g\u00e9nero, es m\u00e1s, incluso tiene una tendencia natural a poner en tela de juicio tales diferencias y diluir las identidades raciales y de g\u00e9nero.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUna relaci\u00f3n intr\u00ednseca u oportunista?<\/strong><\/p>\n<p>El desarrollo capitalista tambi\u00e9n cre\u00f3 las condiciones sociales conducentes a la cr\u00edtica de estas desigualdades, y la facilitaci\u00f3n de la presi\u00f3n social en contra de ellas. Esto no tiene precedentes en \u00e9pocas hist\u00f3ricas anteriores es suficiente evocar la literatura greco-romana, donde la que las posiciones abolicionistas est\u00e1n pr\u00e1cticamente ausentes, a pesar de la presencia universal de la esclavitud con fines productivos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el capitalismo tiende a utilizar las diferencias preexistentes heredadas de las sociedades anteriores de manera oportunista. Por ejemplo, el g\u00e9nero y la diferencia racial se utilizan con el fin de crear jerarqu\u00edas entre los m\u00e1s y menos favorecidos los sectores de la clase explotada. Estas jerarqu\u00edas se disfrazan como consecuencias de las diferencias naturales que enmascaran su verdadera naturaleza, es decir, que son los productos de la l\u00f3gica de la competencia capitalista.<\/p>\n<p>Esto no debe entenderse como un plan consciente seguido por el capitalismo, pero a medida que un conjunto de pr\u00e1cticas y pol\u00edticas convergen se evidencia el hecho de que las igualdades de g\u00e9nero y raciales son ventajosas para los capitalistas. El capitalismo, en efecto, instrumentaliza la opresi\u00f3n de g\u00e9nero para sus propios fines, pero tambi\u00e9n ser\u00eda capaz de sobrevivir muy bien sin ella. Por el contrario, el capitalismo no podr\u00eda existir sin la explotaci\u00f3n de clase.<\/p>\n<p>Es fundamental tener en cuenta que el marco del art\u00edculo de Wood lo constituyen una serie de cuestiones pol\u00edticas b\u00e1sicas sobre el tipo de ganancias y beneficios extra-econ\u00f3micas que pueden \u2013 y no pueden \u2013 ser obtenidos en una sociedad capitalista. Su punto de partida es el cambio en la atenci\u00f3n de las luchas sociales desde el terreno econ\u00f3mico a cuestiones no econ\u00f3micas (emancipaci\u00f3n racial y de g\u00e9nero, la paz, la salud ambiental, la ciudadan\u00eda). Y ah\u00ed est\u00e1 el problema. Menciono el marco te\u00f3rico de Wood, porque, por una parte, su art\u00edculo se funda en una fuerte separaci\u00f3n entre la estructura l\u00f3gica del capital y sus dimensiones hist\u00f3ricas; pero sin embargo, termina confundiendo estos mismos niveles, reproduciendo as\u00ed una confusi\u00f3n cl\u00e1sica que es lamentablemente muy com\u00fan en la obra de muchos te\u00f3ricos marxistas que se suscriben a la tesis del art\u00edculo de Wood.<\/p>\n<p>Para desarrollar este punto con una mayor claridad: tan pronto como aceptamos esta distinci\u00f3n entre la estructura l\u00f3gica del capital y sus dimensiones hist\u00f3ricas, podemos aceptar la idea de que la extracci\u00f3n de la plusval\u00eda se lleva a cabo en el marco de las relaciones entre individuos formalmente libres e iguales sin presuponer diferencias en el estatus jur\u00eddico y pol\u00edtico. Pero podemos hacer esto s\u00f3lo en un muy alto nivel de abstracci\u00f3n, es decir, a nivel de la estructura l\u00f3gica. Desde el punto de vista de la historia concreta, las cosas cambian radicalmente.<\/p>\n<p>Analicemos este aspecto de la cuesti\u00f3n punto por punto.<\/p>\n<p>1. Vamos a partir de un hecho: nunca ha existido una formaci\u00f3n social capitalista carente de opresi\u00f3n de g\u00e9nero (en sus diversas formas). Que el capitalismo se limite al uso de las desigualdades preexistentes en este proceso continua siendo discutible: el imperialismo y el colonialismo han contribuido a la introducci\u00f3n de las jerarqu\u00edas de g\u00e9nero en las sociedades en las que no exist\u00edan antes, o existieron de una manera mucho m\u00e1s matizada. El proceso de acumulaci\u00f3n capitalista fue acompa\u00f1ado por la expropiaci\u00f3n ingente de diferentes formas de propiedad a las que las mujeres ten\u00edan acceso, y la expulsi\u00f3n de profesiones que hab\u00edan sido capaces de mantener a lo largo de la Alta Edad Media; la alternancia de procesos de la feminizaci\u00f3n y desfeminizaci\u00f3n del trabajo contribuy\u00f3 a la reconfiguraci\u00f3n continua de las relaciones familiares y a la creaci\u00f3n de nuevas formas de opresi\u00f3n por raz\u00f3n de g\u00e9nero. El advenimiento de la reificaci\u00f3n de la identidad de g\u00e9nero a partir de finales del siglo XIX ha contribuido al fortalecimiento de una matriz heteronormativa que tuvo consecuencias opresivas para las mujeres, pero no s\u00f3lo para ellas.<\/p>\n<p>Otros ejemplos podr\u00edan citarse. Decir que las mujeres obtienen las libertades formales y los derechos pol\u00edticos, hecho hasta entonces inimaginable, s\u00f3lo bajo el capitalismo, ya que este sistema hab\u00eda creado las condiciones sociales que permiten este proceso de emancipaci\u00f3n, es un argumento de validez cuestionable. Se podr\u00eda, de hecho, decir exactamente lo mismo para el conjunto de la clase obrera: es un hecho \u00fanico dentro del capitalismo las condiciones conquistadas por los estratos subalternos en t\u00e9rminos de emancipaci\u00f3n pol\u00edtica y el hecho de que esta clase se convirtiera en un sujeto capaz de alcanzar importantes victorias democr\u00e1ticas. \u00bfEntonces qu\u00e9? \u00bfSer\u00eda esto una demostraci\u00f3n de que el capitalismo podr\u00eda funcionar f\u00e1cilmente sin la explotaci\u00f3n de la clase obrera? No lo creo. Es mejor abandonar la referencia a lo que las mujeres tienen o no han obtenido: si las mujeres han obtenido algo, es a la vez porque han luchado por ello, y porque con el capitalismo, las condiciones sociales han sido favorables para el nacimiento de los movimientos sociales de masas y la pol\u00edtica moderna. Pero esto tambi\u00e9n es aplicable y cierto para la clase obrera.<\/p>\n<p>2. Es importante distinguir lo que es funcional al capitalismo y lo que es una consecuencia necesaria de su funcionamiento. Son dos conceptos son diferentes. Tal vez es dif\u00edcil de demostrar en un alto nivel de abstracci\u00f3n que la opresi\u00f3n de g\u00e9nero es esencial para el funcionamiento interno del capitalismo. Es cierto que la competencia capitalista crea continuamente diferencias y desigualdades, pero estas desigualdades, desde un punto de vista abstracto, no est\u00e1n necesariamente relacionadas con el g\u00e9nero. Si tuvi\u00e9ramos que pensar en el capitalismo \u201cpuro\u201d, es decir, analizarlo sobre la base de sus mecanismos esenciales, entonces tal vez Wood tendr\u00eda raz\u00f3n. Sin embargo, esto no demuestra que el capitalismo no produzca necesariamente, como consecuencia de su funcionamiento concreto, la reproducci\u00f3n constante de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero, a menudo bajo diversas formas.<\/p>\n<p>3. Por \u00faltimo, hay que volver a la distinci\u00f3n entre el nivel l\u00f3gico y el nivel hist\u00f3rico. Lo que es posible desde el punto de vista l\u00f3gico y lo que sucede a nivel de los procesos hist\u00f3ricos son dos cosas profundamente diferentes. El capitalismo siempre existe en las formaciones sociales concretas, cada una de las cuales tiene su propia historia espec\u00edfica. Como dec\u00edamos, estas formaciones sociales se caracterizan por la presencia constante y omnipresente de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero. Supongamos, como un experimento mental, que estas jerarqu\u00edas en la divisi\u00f3n del trabajo se basaran en otras formas de desigualdad (altos y bajos, j\u00f3venes y viejos, gordos y flacos, los que hablan una lengua indo-europea frente a los que hablan otros idiomas, etc.). Supongamos tambi\u00e9n que el embarazo y el parto fueran procesos completamente mecanizados y que toda la esfera de las relaciones emocionales pudiera ser mercantilizada y gestionada por los servicios privados \u2026<\/p>\n<p>Brevemente, supongamos que todo esto. \u00bfEs esta una visi\u00f3n convincente desde un punto de vista hist\u00f3rico? \u00bfPuede la opresi\u00f3n de g\u00e9nero sustituirse f\u00e1cilmente por otros tipos de relaciones jer\u00e1rquicas, que aparecer\u00edan como algo natural y estar tan profundamente arraigados en la psique? Estos escenarios parecen leg\u00edtimamente dudosos. <strong> Hacia an\u00e1lisis hist\u00f3rico concreto<\/strong><\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: para responder a la pregunta de si es posible que la emancipaci\u00f3n y la liberaci\u00f3n de las mujeres sean alcanzadas bajo el modo de producci\u00f3n capitalista, debemos buscar la respuesta en el nivel de an\u00e1lisis hist\u00f3rico concreto, no en el nivel de un an\u00e1lisis altamente abstracto del capital.<\/p>\n<p>De hecho, es aqu\u00ed donde nos encontramos no s\u00f3lo con el paso en falso de Wood, sino tambi\u00e9n con el error de muchos te\u00f3ricos marxistas que permanecen fuertemente unidos a la idea de una jerarqu\u00eda entre la explotaci\u00f3n (principal) y la opresi\u00f3n (secundaria). Si queremos atender el aspecto pol\u00edtico de esta cuesti\u00f3n y tambi\u00e9n estar en condiciones de responder a \u00e9l, tenemos que tener una concepci\u00f3n hist\u00f3rica de lo que el capitalismo es hoy y lo que ha sido hist\u00f3ricamente. Este es uno de los puntos de partida para un feminismo marxista, donde el concepto de reproducci\u00f3n social ocupa un papel central.<\/p>\n<p><strong>IV. Repensando <i>El Capital<\/i>, repensar el g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n<p>En la secci\u00f3n anterior, trat\u00e9 de aclarar los l\u00edmites del \u201cpensamiento fragmentado\u201d, que presenta los diferentes tipos de opresi\u00f3n y dominaci\u00f3n, ya que cada ser conectado a un sistema aut\u00f3nomo, sin entender su unidad intr\u00ednseca. Por otra parte, critiqu\u00e9 la lectura de la relaci\u00f3n entre el capital y la opresi\u00f3n de g\u00e9nero que se basa en lo que he llamado un \u201ccapitalismo indiferente\u201d. Ha llegado el momento de abordar la \u201cteor\u00eda unitaria\u201d, as\u00ed como el concepto de \u201creproducci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p><strong>Reconceptualizar capital<\/strong><\/p>\n<p>Las posiciones dualistas a menudo parten de la idea de que la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica s\u00f3lo analiza las leyes econ\u00f3micas del capitalismo, a trav\u00e9s de categor\u00edas exclusivamente econ\u00f3micas. Este enfoque ser\u00eda insuficiente para comprender fen\u00f3menos tan complejos como la multiplicidad de las relaciones de poder, o las pr\u00e1cticas discursivas que nos constituyen como sujetos. Es por ello que se considera que otros enfoques epistemol\u00f3gicos alternativos son m\u00e1s capaces de ver las causas que se encuentran fuera del \u00e1mbito de la econom\u00eda, y son m\u00e1s adecuados para la comprensi\u00f3n de la especificidad y la naturaleza irreductible de estas relaciones sociales.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n es compartida por un amplio espectro de las te\u00f3ricas feministas. Algunas de ellas han sugerido que necesitamos un \u201cmatrimonio\u201d o una combinaci\u00f3n ecl\u00e9ctica entre diferentes tipos de an\u00e1lisis cr\u00edticos, algunos dedicados a las leyes econ\u00f3micas \u201cpuras\u201d de la acumulaci\u00f3n capitalista, y otros frente a otras formas de relaciones sociales. Por otro lado, otros te\u00f3ricos han adoptado lo que se llama el \u201cgiro ling\u00fc\u00edstico\u201d en la teor\u00eda feminista, que separa la cr\u00edtica de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero de la cr\u00edtica del capitalismo. En ambos casos, existe la suposici\u00f3n com\u00fan de que existen \u201cleyes econ\u00f3micas puras\u201d, independiente de las relaciones espec\u00edficas de dominaci\u00f3n y alienaci\u00f3n. Es precisamente esta hip\u00f3tesis la que debe ser cuestionada cr\u00edticamente. Por razones de espacio, me limitar\u00e9 a destacar dos aspectos de la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n implica siempre una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n y alienaci\u00f3n<\/p>\n<p>En realidad estos tres aspectos nunca se separaron en la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica. El trabajador es ante todo un cuerpo vivo y su pensamiento, sometido a formas espec\u00edficas de disciplina que lo remodelan. Como escribe Marx, el proceso productivo \u201cproduce\u201d el trabajador en la misma medida que se reproduce la relaci\u00f3n trabajo-capitalista. Dado que cada proceso de producci\u00f3n es siempre concreto \u2013 es decir, que se caracteriza por aspectos que lo determinan hist\u00f3rica y geogr\u00e1ficamente \u2013 es posible concebir cada proceso productivo vinculado a un proceso disciplinario, que construye parcialmente el tipo de sujeto el trabajador se convierte.<\/p>\n<p>Podemos decir lo mismo para el consumo de los productos b\u00e1sicos: como Kevin Floyd ha demostrado en su an\u00e1lisis de la formaci\u00f3n de la identidad sexual, el consumo de productos b\u00e1sicos implica un aspecto disciplinario y participa en la reificaci\u00f3n de la identidad sexual. Por lo tanto el consumo tambi\u00e9n es part\u00edcipe del proceso de formaci\u00f3n del sujeto.<\/p>\n<p><strong>En Marx la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n forman una unidad indivisible<\/strong><\/p>\n<p>En otras palabras, si bien son distintas y separadas y tienen caracter\u00edsticas espec\u00edficas, la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n son necesariamente combinaciones de momentos concretos de una totalidad articulada. La reproducci\u00f3n se entiende aqu\u00ed como el proceso de la reproducci\u00f3n de una sociedad en su conjunto, o en t\u00e9rminos althusserianos, la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n: la educaci\u00f3n, la industria de la cultura, la iglesia, la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito, el sistema de salud, la ciencia , los discursos de g\u00e9nero, h\u00e1bitos de consumo \u2026 todos estos aspectos juegan un papel crucial en la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n espec\u00edficas. Althusser se\u00f1ala en \u201cIdeolog\u00eda y aparatos ideol\u00f3gicos de Estado\u201d que sin la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n, una formaci\u00f3n social no ser\u00eda capaz de mantener unida ni un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Es esencial, sin embargo, no entender la relaci\u00f3n entre la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de una manera mecanicista o determinista. De hecho, si bien Marx entiende la sociedad capitalista en su totalidad, no la entiende como una totalidad \u201cexpresiva\u201d. Es decir, no hay un \u201creflejo\u201d autom\u00e1tico o directo entre los diferentes momentos de esta totalidad (arte, cultura, econom\u00eda estructura, etc.), o entre un momento en particular y la totalidad como un todo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, un an\u00e1lisis del capitalismo que no entienda esta unidad entre la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n volver\u00e1 a caer en un materialismo vulgar o economicista, y Marx no cometi\u00f3 este error. M\u00e1s all\u00e1 de sus escritos pol\u00edticos, el mismo El Capital es prueba de ello, por ejemplo, en las secciones sobre la lucha por la jornada de trabajo o en la acumulaci\u00f3n primitiva. En estos pasajes, se puede ver claramente que la coerci\u00f3n, la intervenci\u00f3n activa del Estado, y la lucha de clases son de hecho los componentes constitutivos de una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n que no est\u00e1 determinada por leyes puramente econ\u00f3micas o mec\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Estas observaciones nos permiten destacar la insostenibilidad de la tesis de que Marx concibe el capitalismo \u00fanicamente en t\u00e9rminos econ\u00f3micos. Esto no quiere decir que no haya habido tendencias materialistas reduccionistas o vulgares dentro de la tradici\u00f3n marxista. Esto significa, sin embargo, que estas tendencias se basaron en un malentendido fundamental de la naturaleza de la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica y la fetichizaci\u00f3n de las leyes econ\u00f3micas, \u00e9stas \u00faltimas concebidas como cosas est\u00e1ticas o estructuras como abstractos y no como formas de actividad o de las relaciones humanas.<\/p>\n<p>Alternativamente, tambi\u00e9n existe la suposici\u00f3n opuesta a la separaci\u00f3n entre las leyes puramente econ\u00f3micas del capitalismo y otros sistemas de dominaci\u00f3n que conciben la unidad entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n en t\u00e9rminos de identidad directa. Este punto de vista caracteriza a una secci\u00f3n del pensamiento marxista-feminista, en particular, la tradici\u00f3n operaria u obrerista, que insisti\u00f3 en ver el trabajo reproductivo como directamente productivo de plusval\u00eda, y por lo tanto se regido por las mismas leyes. Una vez m\u00e1s, por razones de espacio, me limitar\u00e9 a la observaci\u00f3n de que un punto de vista tal nos devuelve nuevamente a una forma de reduccionismo, que oscurece la diferencia entre las diversas relaciones sociales y no ayuda a entender las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de las distintas relaciones de dominaci\u00f3n que no s\u00f3lo son constantemente reproducidas sino tambi\u00e9n transformadas dentro de cada formaci\u00f3n social capitalista. Por otra parte, no nos ayuda tampoco a analizar la forma espec\u00edfica en que se encuentran determinadas estas relaciones de poder fuera del mercado laboral, sin dejar de estar indirectamente influidas por este mercado: por ejemplo, a trav\u00e9s de las diferentes formas de consumo de materias primas, o por medio de las limitaciones objetivas que el trabajo asalariado (o su equivalente, el desempleo) impone a la vida personal y a las relaciones interpersonales.<\/p>\n<p>Para concluir, me propongo repensar la cr\u00edtica marxista del capitalismo como una cr\u00edtica de una totalidad articulada y contradictoria de las relaciones de explotaci\u00f3n, dominaci\u00f3n y alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Reproducci\u00f3n social y \u201cTeor\u00eda Unitaria\u201d<\/strong><\/p>\n<p>A la luz de esta aclaraci\u00f3n metodol\u00f3gica, ahora tenemos que abordar qu\u00e9 se entiende por \u201creproducci\u00f3n social\u201d dentro de lo que generalmente se llama \u201cteor\u00eda unitaria\u201d. La reproducci\u00f3n social a largo plazo, en la tradici\u00f3n marxista, por lo general indica que el proceso de la reproducci\u00f3n de una sociedad en su totalidad. En la tradici\u00f3n marxista-feminista, sin embargo, la reproducci\u00f3n social significa algo m\u00e1s preciso: refiere el mantenimiento y la reproducci\u00f3n de la vida, diaria o generacionalmente. En este contexto, la reproducci\u00f3n social designa la forma en la que el trabajo f\u00edsico, emocional y mental necesaria para la producci\u00f3n de la poblaci\u00f3n se organiza socialmente: por ejemplo, la preparaci\u00f3n de alimentos, la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes, el cuidado de los ancianos y los enfermos, as\u00ed como cuestiones de la vivienda y los aspectos referidos a la sexualidad \u2026<\/p>\n<p>El concepto de reproducci\u00f3n social tiene la ventaja de ampliar nuestra visi\u00f3n de lo que antes se llamaba el trabajo dom\u00e9stico, y que una gran parte de lo que ha acaparado la atenci\u00f3n del feminismo marxista. De hecho, la reproducci\u00f3n social incluye dentro de su concepto un conjunto de pr\u00e1cticas sociales y tipos de trabajo que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del trabajo dom\u00e9stico. Tambi\u00e9n hace que sea posible extender el an\u00e1lisis fuera de las paredes de la casa, ya que el trabajo de reproducci\u00f3n social no siempre se encuentra en las mismas formas: \u00bfqu\u00e9 parte de \u00e9ste proviene del mercado, del estado de bienestar, y de las relaciones familiares? \u00c9sta sigue siendo un cuesti\u00f3n contingente que depende de las din\u00e1micas hist\u00f3ricas espec\u00edficas y luchas feministas.<\/p>\n<p>El concepto de reproducci\u00f3n social, por lo tanto, nos permite localizar con mayor precisi\u00f3n la calidad m\u00f3vil y porosa de las paredes de la casa, es decir, la relaci\u00f3n entre, por un lado, la vida dom\u00e9stica en el hogar, y el fen\u00f3meno de la mercantilizaci\u00f3n , la sexualizaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo y las pol\u00edticas del estado del bienestar, por el otro. La reproducci\u00f3n social tambi\u00e9n nos permite analizar con mayor eficacia fen\u00f3menos como la relaci\u00f3n entre la mercantilizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n en el trabajo y la \u201cracializaci\u00f3n\u201d de las pol\u00edticas migratorias represivas, como las que tienen como objetivo reducir los costos de mano de obra inmigrante y obligarlos a aceptar como esclavos las condiciones de trabajo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y este es el punto crucial, la forma que adoptan las funciones de reproducci\u00f3n social dentro de una formaci\u00f3n social dada, responde una relaci\u00f3n intr\u00ednseca con la forma en que las sociedades organizan su producci\u00f3n y reproducci\u00f3n,en su totalidad; y por lo tanto responde, se vinculan con las relaciones de clase. Una vez m\u00e1s, estas relaciones no pueden ser concebidas como intersecciones puramente accidentales y contingentes: observarlas a trav\u00e9s de la lente de la reproducci\u00f3n social nos permite identificar la l\u00f3gica de la organizaci\u00f3n de estas intersecciones sin por ello excluir el papel desempe\u00f1ado por la lucha, y la existencia de fen\u00f3menos contingentes y otras pr\u00e1cticas en general.<\/p>\n<p>Debemos tener en cuenta que el \u00e1mbito de la reproducci\u00f3n social es tambi\u00e9n determinante en la formaci\u00f3n de la subjetividad, y por lo tanto tambi\u00e9n de las relaciones de poder. Si tenemos en cuenta las relaciones que existen en cada sociedad capitalista entre la reproducci\u00f3n social, la producci\u00f3n de la sociedad en su conjunto, y las relaciones de producci\u00f3n, podemos decir que estas relaciones de dominaci\u00f3n y el poder no son estructuras separadas o niveles: se no se cortan de una manera puramente externa y no mantienen una relaci\u00f3n exclusivamente contingente con las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las m\u00faltiples relaciones de poder y dominaci\u00f3n, por lo tanto aparecen como expresiones concretas de la unidad articulada y contradictoria que es la sociedad capitalista. Este proceso no debe entenderse de una manera autom\u00e1tica o mecanicista. Como se ha se\u00f1alado antes, no hay que olvidar la dimensi\u00f3n de la praxis humana: el capitalismo no es una m\u00e1quina o aut\u00f3mata sino una relaci\u00f3n social, y como tal, est\u00e1 sujeto a las contingencias, accidentes y conflictos. Sin embargo, las contingencias y los conflictos no descartan la existencia de una l\u00f3gica \u2013 es decir, la acumulaci\u00f3n capitalista \u2013 que impone limitaciones objetivas no s\u00f3lo en nuestra praxis o la experiencia vivida, sino tambi\u00e9n de nuestra capacidad para producir y relaciones articuladas con los dem\u00e1s, nuestro lugar en el mundo y nuestras relaciones con nuestros condiciones de existencia.<\/p>\n<p>Esto es exactamente lo que la \u201cteor\u00eda unitaria\u201d intenta alcanzar: ser capaz de leer las relaciones de poder basadas en el g\u00e9nero o la orientaci\u00f3n sexual como momentos concretos de ese articulado, complejo, y la totalidad contradictoria que es el capitalismo contempor\u00e1neo. Desde este punto de vista, estos momentos concretos sin duda poseen sus propias caracter\u00edsticas espec\u00edficas, y por lo tanto deben ser analizadas con herramientas te\u00f3ricas adecuadas y espec\u00edficas (desde el psicoan\u00e1lisis a la teor\u00eda literaria \u2026), pero tambi\u00e9n mantienen una relaci\u00f3n interna con esta totalidad m\u00e1s grande y con el proceso de reproducci\u00f3n social que procede de acuerdo con la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>La tesis esencial de la \u201cteor\u00eda unitaria\u201d es que para el feminismo marxista, la opresi\u00f3n de g\u00e9nero y la opresi\u00f3n racial no corresponden a dos sistemas aut\u00f3nomos que tienen sus propias causas particulares: se han convertido en una parte integral de la sociedad capitalista a trav\u00e9s de un largo proceso hist\u00f3rico que ha disuelto anteriores formas de vida social.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, ser\u00eda un error ver a ambos como meros residuos de anteriores formaciones sociales que siguen existiendo en la sociedad capitalista, por razones relacionadas con su anclaje en la psique humana o en el antagonismo entre \u201cclases sexuadas\u201d, etc. No debemos subestimar la dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica de g\u00e9nero y la opresi\u00f3n sexual o las contradicciones entre opresores y oprimidos. Es, sin embargo, una cuesti\u00f3n reside en identificar el marco de las condiciones sociales y las relaciones de clase que tienen un impacto, reproducen, e influyen en nuestra percepci\u00f3n de nosotros mismos y de nuestras relaciones con los dem\u00e1s, nuestros comportamientos y nuestras pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Este marco es la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n capitalista, que impone l\u00edmites fundamentales en nuestras experiencias vividas y c\u00f3mo las interpretamos. El hecho de que un n\u00famero tan grande de corrientes te\u00f3ricas feministas en los \u00faltimos decenios hayan sido capaces de evitar el an\u00e1lisis de este proceso, y el papel crucial desempe\u00f1ado por el capital en la opresi\u00f3n de g\u00e9nero en sus diversas formas, da fe del poder del capital de cooptar nuestras ideas e influencia nuestros modos de pensar.<\/p>\n<p><i>Cinzia Arruzza es profesora de Filosofia en la New School for Social Research de Nueva York, feminista y militante socialista. Autora de <\/i> \u201cLas sin parte: matrimonios y divorcios entre marxismo y feminismo\u201c.<\/p>\n<p>2014<\/p>\n<p><a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/marxismocritico.files.wordpress.com\/2016\/03\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo.pdf\" rel=\"external\">Reflexiones degeneradas Patriarcado y capitalismo en PDF<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Isabel Ben\u00edtez Romero para <i>Marxismo cr\u00edtico<\/i> desde el original italiano originalmente publicado en cuatro entregas en <a class=\"spip_out\" href=\"http:\/\/www.communianet.org\/gender\/riflessioni-degeneri-n-2-uno-due-o-tre-sistemi\" rel=\"external\">http:\/\/www.communianet.org<\/a> en 2014. Cotejado con la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s revisada por la autora para <a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/viewpointmag.com\/2014\/09\/02\/remarks-on-gender\/\" rel=\"external\">viewpointmag.com<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article11119\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fuente: http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article11119<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es normal encontrar referencias al \u201cpatriarcado\u201d y a las \u201crelaciones patriarcales\u201d en los textos, folletos, art\u00edculos o documentos feministas.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[68,80,85,99],"class_list":{"0":"post-6515","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos-academicos","7":"tag-economia-politica","8":"tag-feminismos","9":"tag-genero","10":"tag-igualdad-de-genero"},"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Es normal encontrar referencias al \u201cpatriarcado\u201d y a las \u201crelaciones patriarcales\u201d en los textos, folletos, art\u00edculos o documentos feministas.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Sexuality Policy Watch [ES]\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-03-24T22:00:38+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-02-16T17:27:01+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"SPW\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"SPW\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"44 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\"},\"author\":{\"name\":\"SPW\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/c19e8f16a900e3afaf000a0630e5ed2c\"},\"headline\":\"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo\",\"datePublished\":\"2016-03-24T22:00:38+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-16T17:27:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\"},\"wordCount\":10657,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization\"},\"keywords\":[\"Econom\u00eda pol\u00edtica\",\"Feminismos\",\"G\u00e9nero\",\"Igualdad de g\u00e9nero\"],\"articleSection\":[\"Art\u00edculos acad\u00eamicos\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\",\"url\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\",\"name\":\"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-03-24T22:00:38+00:00\",\"dateModified\":\"2024-02-16T17:27:01+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/\",\"name\":\"Sexuality Policy Watch [ES]\",\"description\":\"Un foro global compuesto por investigadores y activistas de una amplia gama de pa\u00edses y regiones del mundo.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization\",\"name\":\"Sexuality Policy Watch [ES]\",\"url\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/logo-site.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/logo-site.png\",\"width\":4628,\"height\":1306,\"caption\":\"Sexuality Policy Watch [ES]\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/c19e8f16a900e3afaf000a0630e5ed2c\",\"name\":\"SPW\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5c20e28abc5a0cea3ce1737232d0dbff91638e672b6915ded85a617183e5e3b8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5c20e28abc5a0cea3ce1737232d0dbff91638e672b6915ded85a617183e5e3b8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"SPW\"},\"url\":\"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/author\/sxpolitics\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]","og_description":"Es normal encontrar referencias al \u201cpatriarcado\u201d y a las \u201crelaciones patriarcales\u201d en los textos, folletos, art\u00edculos o documentos feministas.","og_url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/","og_site_name":"Sexuality Policy Watch [ES]","article_published_time":"2016-03-24T22:00:38+00:00","article_modified_time":"2024-02-16T17:27:01+00:00","author":"SPW","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"SPW","Tiempo de lectura":"44 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/"},"author":{"name":"SPW","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/c19e8f16a900e3afaf000a0630e5ed2c"},"headline":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo","datePublished":"2016-03-24T22:00:38+00:00","dateModified":"2024-02-16T17:27:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/"},"wordCount":10657,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization"},"keywords":["Econom\u00eda pol\u00edtica","Feminismos","G\u00e9nero","Igualdad de g\u00e9nero"],"articleSection":["Art\u00edculos acad\u00eamicos"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/","url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/","name":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo - Sexuality Policy Watch [ES]","isPartOf":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#website"},"datePublished":"2016-03-24T22:00:38+00:00","dateModified":"2024-02-16T17:27:01+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/recomendamos\/articulos-academicos\/reflexiones-degeneradas-patriarcado-y-capitalismo\/6515\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Reflexiones degeneradas: patriarcado y capitalismo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#website","url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/","name":"Sexuality Policy Watch [ES]","description":"Un foro global compuesto por investigadores y activistas de una amplia gama de pa\u00edses y regiones del mundo.","publisher":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#organization","name":"Sexuality Policy Watch [ES]","url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/logo-site.png","contentUrl":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/logo-site.png","width":4628,"height":1306,"caption":"Sexuality Policy Watch [ES]"},"image":{"@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/c19e8f16a900e3afaf000a0630e5ed2c","name":"SPW","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5c20e28abc5a0cea3ce1737232d0dbff91638e672b6915ded85a617183e5e3b8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/5c20e28abc5a0cea3ce1737232d0dbff91638e672b6915ded85a617183e5e3b8?s=96&d=mm&r=g","caption":"SPW"},"url":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/author\/sxpolitics\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6515"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7716,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions\/7716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sxpolitics.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}